Entrevista con David Childs
El estudio de Arquitectura Skidmore Owings & Merril (SOM) fundado en
1936, cuenta con oficinas en 8 ciudades alrededor del mundo. La firma tiene
una extensa tradición en la construcción de grandes edificios,
y es considerado unos de los bureaus más innovadores en el diseño
y construcción de rascacielos. Mientras que Daniel Libeskind basa su
estrategia en ganar concursos para la mayoría de sus obras, SOM trabaja
a partir de una sólida base de clientes y una estructura corporativa.
El encargado de incluir la firma en el proyecto fue Larry Silverstein, arrendatario
del área donde se levantara el World Trade Center, quien incluyo al estudio
de forma arbitraria, dando lugar a un marcado contraste con la competición
abierta que había premiado a Libeskind.
SOM fue invitado a colaborar con el estudio de Daniel Libeskind en el diseño
de la Freedom Tower y los resultados de dicha colaboración fueron presentados
en Diciembre de 2004. Cada equipo esquematizó sus propias ideas de cómo
debía ser el edificio, y luego comenzó un largo proceso de amalgamiento
que terminó finalmente en una torre retorcida con una aguja asimétrica
que alcanza una altura de 541,32 metros. Los requerimientos de seguridad que
reglamentados en mayo de 2005 solicitaron un rediseño de la torre, y
el 29 de junio se presento a David Childs de SOM como el arquitecto oficial
de la obra. Desde ese momento es SOM la firma encargada de la producción
del material técnico que sustente la obra y de la dirección de
la misma durante la construcción y ejecución de las terminaciones.
Aspectos de la Torre 'Freedom Tower': Entrevista con David Childs.
La Freedom Tower (Torre de la Libertad), pieza principal en el nuevo master
plan para el World Trade Center, busca ser una nueva estructura icono en la
zona, delimitando un nuevo y simbólico skyline para el bajo Manhattan.
En el diseño original Daniel Libeskind determinó el sitio donde
debía erigirse el proyecto, la esquina noreste cruzando Vesey Street,
y desarrolló una propuesta basándose en el recuerdo de las víctimas
del 11 de septiembre. El arrendatario del área, el inversionista Larry
Silverstein, contrató a la firma Skidmore, Owings & Merril (SOM)
para realizar un diseño alternativo de la torre, en colaboración
con el estudio de Daniel Libeskind, cuyos resultados fueron presentados el 19
de diciembre de 2003. La piedra fundamental fue colocada y la construcción
comenzó el 4 de jlio de 2004, pero las cuestiones de seguridad planteadas
por el departamento de policía pusieron un freno a la construcción
en mayo de 2005. David Childs, arquitecto proyectista de la Torre, regresó
al tablero de dibujo junto con su equipo, y una tercera versión de la
torre fue presentada el 29 de junio del mismo año. Se espera que las
obras finalicen para fines de 2008, inaugurándose en 2009.
En el otoño de 2004, cuando la torre retorcida todavía se encontraba
en un periodo de evaluación, Eva Hagberg habló con David Childs
acerca de los retos que supone este proyecto, tratando temas como el diseño,
los desafíos, las preguntas y las dificultades que supone comprender
las múltiples variables de este proceso de reconstrucción.
Eva Hagberg: ¿Cuáles son los principales desafíos
con los que se encuentra al trabajar en un proyecto como la Freedom Tower?
David Childs: Esa es una pregunta complicada. En muchas y diferentes
maneras, éste ha sido el proyecto más complejo de mi carrera.
Hay desafíos tanto emocionales, como simbólicos y técnicos.
EH: ¿Cómo es su acercamiento a los desafíos
emocionales que implican trabajar en un proyecto tan complejo?
DC: Este proyecto tiene una fuerte implicancia personal para todos los
que trabajamos en SOM. Nuestro estudio ha trabajado en el barrio por años
y nuestra oficina se encuentra a sólo dos cuadras de la zona cero. Fuimos
espectadores en primera fila de los horrores del 11 de Septiembre y muchos de
nuestros empleados apenas pudieron escapar con vida. Regresamos a trabajar el
17 de septiembre, el aire estaba caliente y viciado ya que no funcionaban los
sistemas de aire acondicionado, como tampoco las computadoras o los teléfonos,
pero hicimos la promesa de ayudar a reparar lo que había sido destruido
días antes. Ese día pude ver, y aún hoy lo veo, el más
extraordinario empeño y decisión en las personas que trabajan
para la firma y me siento enormemente orgulloso de eso. Creo que todos reconocemos
que somos parte de algo muy importante y cada cual toma su responsabilidad muy
en serio.
EH: Muchas personas, luego de 9/11, rechazaron la idea de reconstruir
el sitio. Siendo uno de los arquitectos en jefe del sitio, ¿Cómo
responde a eso?
DC: La importancia de reconstruir el área ha estado en nuestras
mentes desde que vimos la terrible tragedia desde nuestras ventanas. Muchas
personas entendieron que se debía mantener el sitio en su totalidad como
un memorial, pero creímos (y aún lo hacemos) que la reconstrucción
es una reacción natural de las cosas vivientes.
EH: ¿Cuáles son algunos de los muchos desafíos
prácticos?
DC: La infraestructura - vías de tren, túneles para peatones,
electricidad, el subterráneo, etc.- que se encuentran bajo la Freedom
Tower es asombrosamente complicada, y nuestro edificio debe trabajar en perfecta
armonía con cada uno de los componentes de la misma.
Nuestra principal preocupación es tratar con los numerosos asuntos que
se encuentran bajo nivel, principalmente con la porción del sitio que
estuvo bajo las aguas (desde Greenwich Street hacia el oeste) conocida como
la 'Batea'. Cuando se construyo el original WTC los ingenieros diseñaron
la batea para contener las aguas que se filtraban desde el río Hudson
y para soportar los pesados trenes que venían desde el sistema de vías.
EH: ¿Cómo abordaron el proceso de diseño?
DC: Una vez más las dificultades se tornaron emocionales y prácticas.
La Freedom Tower será el símbolo de todo el proyecto, como así
también un importante memorial, que ocupa un sitio clave de Nueva York:
el cielo.
Realmente queríamos que nuestro diseño estuviera fundado en algo
que fuera verdaderamente real, y no sólo en bocetos esculturales. Exploramos
los desafíos planteados por la infraestructura porque la solución
correcta debía ser rápida, y no solo bella. El diseño tiene
grandes implicancias esculturales, y tenemos completa conciencia de la importancia
icónica de la torre, pero mas allá de eso también debe
ser un edificio altamente eficiente. Las discusiones acerca de la Freedom Tower
generalmente se han limitado a los aspectos simbólicos, formales y estéticos,
pero entendemos que si el edificio no funciona bien, si la gente no quiere trabajar
en él o visitarlo, entonces habremos fallado como arquitectos.
En el estudio quisimos que el edificio emanara de la geometría de Nueva
York. Tomamos la manzana con forma rectangular distorsionada, que cambia a un
paralelogramo por el ángulo que toma el río Hudson en el área
de la torre, y utilizamos esa forma para inspirar la pisada del edificio y su
torsión, como también la grilla exterior que se compone principalmente
de una suma de triángulos.
La parte superior del edificio será una estructura extremadamente novedosa,
que en su parte más elevada reflejará la obra icono de Nueva York:
el puente de Brooklyn con sus cables en torsión.
EH: La seguridad es una de las principales preocupaciones actualmente
en el centro. ¿Cómo están manejando ese tema?
DC: La estructura de triángulos en torsión de la Freedom
Tower la convierten en un edificio sumamente resistente. Los edificios con esta
tipología estructural como la Torre John Hancock en Chicago, son más
resistentes que los edificios de estructura ortogonal. La forma de la torre
siempre me resulto sumamente natural, y no fue hasta que tuve que diseñarla
que me di cuenta que hay un aspecto de imitación biológica. Los
árboles se torsionan de esta manera, y éste es uno de los aspectos
por los cuales son tan fuertes estructuralmente.
También utilizamos un sistema de grilla, que tienen una inherente fuerza
estructural, para formar el perímetro del edificio. La piel del edificio
es una abrazadera gigante, una red que se tracciona a través de la diagonal.
Esto forma una especie de tela sumamente fuerte que envuelve todo el edificio.
Imagínese una cota de malla, un intricado sistema de anillos y uniones
que funcionan en conjunto, de tal forma que, si una o incluso dos o tres se
rompen, las uniones que las rodean transfieren los esfuerzos fuera del área
afectada.
El núcleo es diferente a como se venia construyendo en Nueva York. La
mayoría de los edificios tenían núcleos de hormigón
con estructura de acero, lo cual era eficiente, resistente y permitía
la flexibilidad de amplias plantas libres. Hasta ahora dichos núcleos
se construían con un marco de acero recubierto en placas de yeso. En
el caso de la Freedom Tower, las uniones de acero y hormigón permiten
trabajar con núcleos de concreto mucho más pequeños. Entre
las ventajas de este sistema se puede tener mayor espacio para cajas de seguridad
y casi el doble de espacio para almacenar agua para el sistema de rociadores.
Hemos reforzado las áreas del edificio que se encuentran cercanas al
suelo, realmente existe una gran cantidad de innovaciones en lo que a seguridad
se refiere. Pero en definitiva, creo que lo más importante que el publico
debe saber sobre el edificio es que su forma lo vuelve sumamente resistente
y nuestro equipo - SOM y todos sus asociados - están trabajando para
volver al edificio lo más seguro posible.
En las escaleras pusimos cintas fotoluminicentes, que ayudan a iluminar el
camino cuando otras fuentes se ven bloqueadas por el humo. También separamos
las escaleras en diferentes cajas de tal forma que la gente tenga múltiples
salidas. El viejo sistema evacuaba a las personas a través del lobby
del edificio, pero en la Freedom Tower las escaleras no conducirán hasta
este sitio expuesto. Estarán separadas en múltiples escaleras
con cuatro salidas diferentes en cambio de dos, y las personas podrán
ser conducidas a la parte más segura del edificio.
Una de nuestras principales innovaciones fue incluir un sistema cerrado de
radio dentro de las escaleras, de tal forma que cuando lleguen los bomberos
puedan conectarse y comunicarse unos con otros. En las viejas torres fue muy
difícil para los bomberos comunicarse, y es de suma importancia para
ellos saber quien se encuentra allí no solo por su propia seguridad,
sino también para poder desplegar sus fuerzas de la mejor forma posible.
EH. ¿Planean aún incluir fuentes alternativas de energía?
DC: En la parte superior del edificio habrá turbinas de viento
que aprovecharán los fuertes vientos que provienen del río Hudson,
los cuales también fueron tenidos en cuenta para el diseño. Estos
vientos serán separados y redistribuidos hacia los pisos más bajos,
de tal forma que se mejoren las duras condiciones de viento que existían
anteriormente para los peatones.
EH: ¿Cuáles son algunos de los puntos destacados en
el edificio que nos puede anticipar?
DC: Es propicio pensar en la Freedom Tower como un edificio en dos partes.
El primer edificio tiene entre 20 y 25 metros de altura, se levanta desde el
lecho de roca hasta el nivel de la calle y es extremadamente complicado. El
sistema de vías ferroviarias debe atravesar el edificio y ya se encuentra
en actividad, y en este momento debemos construir nuevas bases para estabilizar
el muro que frena las aguas del río, que fue en su momento el área
mas dañada.
Existe toda una ciudad por debajo del nivel cero que quizás nunca nadie
llegue a ver, y quizás sea ésta la parte mas compleja del proyecto,
porque cada componente es único. Mientras que en la torre las funciones
se repiten en los diferentes pisos, las funciones debajo son extraordinariamente
diferentes. Habrá sistemas mecánicos, de refrigeración
y trenes, conexiones de las diferentes vías, y senderos subterráneos
para que las personas puedan ir desde el World Trade Center al World Financial
Center.
El trabajo en el subsuelo es obviamente decisivo para la resolución
estructural del edificio. En edificios tan altos existe la tendencia a sobre-compensar
por las cargas de gravedad, es por eso que estamos diseñando una fundación
extremadamente fuerte.
EH: Usted también trabajó en el diseño del '7
World Trade', que ya se encuentra casi completo. ¿Qué nos
puede decir al respecto?
DC: Larry Silverstein tenía la obligación de reconstruir
el 7 World Trade y tuvimos que hacerlo rápidamente ya que debajo del
mismo se encuentra la sub-estación Con Edison que provee energía
no solo al área del WTC sino también a una gran parte del centro.
El 7 World Trade fue una oportunidad extraordinaria ya que nos permitió
probar muchos de los adelantos a aplicar en la Freedom Tower. Desde un punto
de vista urbano es muy importante. Quizás lo más importante que
se hizo fue permitir que Greenwich Street atravesara el sitio de tal forma que
ahora existe una conexión visual entre Tribeca, a través del World
Trade Center hasta el Financial District que antes no existía.
EH: Este debe ser un trabajo muy grande. ¿Cómo trabaja
para que todo resulte de forma correcta?
DC: No se puede imaginar lo que son las reuniones para el proyecto.
El equipo de diseño y management incluye a cientos de personas y recién
hemos comenzado la construcción.
La Autoridad del Puerto es la agencia responsable. Ellos son los dueños
de la tierra y fueron los primeros en construir allí, a pesar que los
edificios fueron arrendados a Larry Silverstein en Agosto del 2001. Nosotros
trabajamos con la Lower Manhattan Development Corporation y para la coordinación
en conjunto trabajamos con la ciudad de Nueva York, en asuntos tales como el
tráfico. En definitiva el sitio pertenece a todas las personas de Nueva
York. Ellos son nuestro cliente último.
Eva Hagberg es egresada en arquitectura en la Universidad de Princeton y
una reconocida escritora sobre la ciudad de Nueva York.
Fuente: www.projectrebirth.org
Traducción: Javier Nicolás García (lebaronjeney) exclusivo
para Todoarquitectura.com