Se han elaborado varias propuestas
de la casa-taller, teniendo en cuenta
el programa original del trabajo.
La propuesta de Matías
Verdi toma como punto de partida
la típica casa chorizo y la
reelabora en base a las necesidades
del programa y el destino final de
la vivienda.
Tres han sido las premisas de elaboración
de este modelo: Flexibilidad, Identidad y Economía.
Esta casa nace a partir de seis módulos
de 3 x 4mts que se construyen con
hormigón in situ. Las medidas
de las columnas son las mínimas
requeridas: 20 x 20 cm y las vigas
se han diseñado, previo al
cálculo, de 30 x 15 cm.
Dentro de esta estructura espacial aparece el núcleo
que posee la cocina, el baño principal, el
toilette y el lavadero (exterior). La síntesis
de todos los servicios en un pleno perfectamente
accesible permite lograr una racionalización
constructiva de las instalaciones y economía
en el tendido de caños.
Esta propuesta, dado su carácter modular
permite pensar en la ejecución de barrios
a partir de la construcción de estas estructuras
con los "núcleos básicos"
como primer paso. Luego entra en juego lo que quiera
el futuro habitante.
Para dar terminación a la estructura se utilizan
materiales de fácil aplicación y construcción.
El entrepiso está pensado
para ejecutarse con losetas pretensadas
de montaje rápido o ladrillos
zapo y viguetas. Los muros se realizarán
en bloque cerámico, teniendo
en cuenta que la estructura portante
son las vigas y columnas.
La cubierta se realizará mediante
cabios de madera como estructura
de sostén, entablonado, barrera
de vapor, listones, la correspondiente
aislación térmica y
chapa.
Las fundaciones serán de acuerdo
al cálculo que reobtenga luego
del correspondiente estudio de suelos.
Las carpinterías se ejecutarán
teniendo en cuenta los materiales
disponibles en el lugar.
La vivienda tiene la posibilidad de crecer horizontalmente
en planta baja, ampliando el taller o el sector
de estar, quedando un patio interior de servicio
que podría funcionar como área para
secado de ropa.
La cocina se ha diseñado integrada
al estar-comedor. El baño
de la planta superior está
pensado para el uso simultáneo
de varias personas, con los compartimentos
esenciales para lograr la intimidad
necesaria de sus funciones.
Los dormitorios, ubicados en la planta
alta, están pensados de modo
tal que su ancho pueda ser variable
mediante la incorporación
de un dispositivo de cierre móvil
(mueble o mampara) de acuerdo a las
necesidades.
La circulación se ha reducido
al mínimo, "adosada y
en paralelo" con la medianera,
permitiendo atravesar la planta baja
de casa.
El hall de entrada está "coronado"
con un lucernario mediante el cual
se ilumina y jerarquiza este espacio.
La propuesta de Casa Taller de Ana
María Alonso se ha proyectado
con los materiales disponibles en
el lugar y planeada para ser ejecutada
por sus futuros ocupantes.
La planta baja consta de estar comedor, cocina,
lavadero, un pequeño baño, la caja
de escalera y el taller rústico.
En planta alta se han desarrollado tres dormitorios
y el baño principal.
La vivienda está proyectada de tal manera
que pueda ejecutarse y funcionar por etapas, pudiéndose
levantar en primera instancia la planta baja, y
a medida que la familia va creciendo se van ejecutando
los dormitorios en planta alta, con el baño
principal.
Los muros son de mampostería portante, la
losa puede ser de hormigón armado o de viguetas
pretensadas y ladrillones huecos. La cubierta es
a dos aguas y puede resolverse con chapa acanalada
o con tejas.