Revista TA 41 - Una Introducción a la Arquitectura Sostenible
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Una Introducción a la
Arquitectura Sostenible
 

“Por otra parte, cuando las consideraciones medio-ambientales se convierten en la idea central y arquitectura, y todo aquello que hace arquitectura bella es dejado como consideración secundaria… entonces, desde mi punto de vista, nuestro entorno construido está en graves problemas…” (Glenn Murcutt)

 

  P  

or estos días, mientras participaba en un concurso de anteproyectos donde el tema ‘sustentabilidad' era considerado de enorme importancia, necesité –debo reconocerlo con bastante vergüenza- ponerme a profundizar sobre un tema en el que llevo un considerable atraso que, estoy convencido, compartimos la gran mayoría de los arquitectos en la Argentina. No esperen, entonces, un sesudo artículo de mi autoría sino la recopilación pre-digerida de lo que tienen que decirnos quienes conocen sobre el tema. Dice el canadiense Christopher Fickert: “Creo que la Argentina, en cuanto a la toma de conciencia sobre estos temas está 10 años detrás de USA y ellos, a su vez, unos 7 años detrás de Europa” (Clarín Arquitectura del 06-11-07)

Uno de los tantos artículos leídos fue una charla de Glenn Murcutt con motivo del III Encuentro de Arquitectura, Urbanismo y Paisajismo Tropical, en San José de Costa Rica el 27 de noviembre de 2004… Y me hizo sonreír el párrafo que transcribo:

“En las naciones industrializadas, la mayoría de la gente ha vivido con climatización manufacturada por los últimos 50 años, y hoy en día están exigiendo a los diseñadores realizar edificios sellados para lograr ‘mayor eficiencia'. Para mi esto tiene problemas inherentes: asumen que los ocupantes tienen que calentar y enfriar mecánicamente sus ambientes… ¿qué tiene de malo ponerse otra capa de ropa, o quitarse una, cuando hay acceso al aire fresco?

Hoy nos despertamos en un cuarto con aire acondicionado, vivimos en espacios con aire acondicionado, manejamos al trabajo con aire acondicionando, trabajamos en un ambiente con aire acondicionado, regresamos con un auto con aire acondicionado, a nuestra casa con aire condicionado y… ¡miramos las noticias de la tele para ver como estuvo el clima! ... ¿No hay algo claramente equivocado?”

En la Conferencia para una Edificación Sostenible, en septiembre de 2005 en Tokio, Ernst Ulrich von Weizsäcker; quien fue miembro del Parlamento alemán entre 1998 y 2005, miembro, entre 1991 y 2000, del Wuppertal Institute for Climate, Environment and Energy y, desde enero de 2006, Deán del Donald Bren School of Environmental Science and Management en la Universidad de California en Santa Bárbara; nos presenta de manera interesante la problemática general:

La construcción, en los términos concebidos actualmente, nos lleva invariablemente al consumo de recursos adicionales. Casi por definición, la ‘huella ecológica' se incrementa en la medida en que lo hace la urbanización que, en la actualidad, crece en cerca de 60 millones de habitantes por año. El incremento de esta ‘huella ecológica' es, quizás, el mayor causante de degradación medioambiental.

El mundo se encuentra en conflicto entre el necesario desarrollo económico y los debilitados recursos ambientales. Se ha dicho frecuentemente que la polución puede ser controlada cuando mejor es la economía, y la historia de las naciones parece demostrar que ha transitado la ‘curva U invertida de Kusnets': comienzan pobres y limpios, luego se industrializan pero generando contaminación para, finalmente, ser naciones ricas que vuelven a ser limpias.

curva de Kusnets

Resulta una justificación algo extraña y peligrosa de las estrategias de desarrollo económico. La mismísima Indira Gandhi decía en 1972, en la Conferencia del Medioambiente de las Naciones Unidas en Estocolmo, que la ‘pobreza es la máxima contaminante'… La curva de Kusnets y palabras similares a las de Indira Gandhi fueron repetidas con mucha frecuencia y soltura para argumentar, tanto políticas convencionales de crecimiento económico en los países en desarrollo, como en las esferas políticas y de negocios de los países desarrollados.

Lo muy lamentable de esta suerte de paradigma es que los dos mayores problemas de nuestros días: pérdida de la biodiversidad y cambios climáticos transitan una lógica completamente opuesta y donde, claramente, son las naciones ricas las mayores responsables de los problemas actuales.

Con referencia a la pérdida de la biodiversidad , la principal causa es el quebranto del hábitat natural debido al uso del suelo para la agricultura, los asentamientos urbanos, la minería, energía y transporte. Se puede calcular la cantidad de terreno que una persona necesita para asegurar un sostenido abastecimiento de bienes y servicios (lo que se denominó ‘huella ecológica').

Esta ‘huella' es de unas 4 hectáreas por persona en Europa occidental, casi se duplica en USA y Canadá bajando a 0,8 hectáreas por persona en India y China. Si la totalidad de los 6.300 millones de terrestres tuviéramos un estilo de vida similar al de USA, se necesitarían tres o cuatro planetas tierra para dar cabida a semejante ‘huella ecológica'.

La otra cuestión de importancia es el calentamiento global . La temperatura terrestre ha estado subiendo y bajando en los últimos 160.000 años en relación estrecha con las concentraciones atmosféricas de CO2. Basándose en los datos que respaldan esta correlación, se ha estimado que la temperatura subirá de manera dramática durante el presente siglo. Las consecuencias podrían ser peligrosas en cuanto al agua, la alimentación y la biodiversidad. Debemos esperar huracanes más devastadores y, lo más peligroso aún, el crecimiento del nivel del mar.

El gráfico anterior muestra la estrecha correlación entre las concentraciones de CO2 y las variaciones de la temperatura y niveles del mar durante los últimos 160.000 años.

Los desastres ‘naturales' que se predicen no son, ni una exageración, ni se encuentran tan lejanos que nos permitan posponer las soluciones. Mínimamente se debiera estabilizar la concentración de CO2 , lo que nos obligaría a reducir nuestras emisiones drásticamente (entre un 60 y 80% según el IPCC –Panel Intergubernamental sobre Cambios Climáticos) pero, ante la actual tendencia debemos esperar que esas emisiones se dupliquen.

La generación mundial de energía depende de los combustibles fósiles casi exclusivamente. Las fuentes de energía renovables, o recicladas, no llegan al 14% del total de energía provista.

Varios países se encuentran en el umbral de llegar a ser países industrializados. Otros seguirán pronto. Por lo tanto, la prosperidad inducirá a que ocurra un mayor consumo energético. Mientras el consumo energético per cápita en África y Asia es de 0.5 ton de petróleo, en Latinoamérica es de 1 ton, en Europa 3,5 ton y en USA de 8 ton. Las implicaciones de la aplicación globalizada del estilo de vida americano o europeo, son obvias.

En Alemania y Europa se ha comenzado a trabajar con bastante éxito en la emisión de CO2 mediante tarifas autoalimentadas (los precios suben en relación directa con la demanda, independientemente de la oferta) lo que significó un incremento interesante de las fuentes renovables de energía. Algo sobre lo que también ha comenzado a trabajar China.

Sin embargo, y aunque meritorio, las fuentes renovables no serán suficientes: la ‘torta' del consumo energético es demasiado grande y deberá reducirse substancialmente si pretendemos combatir el calentamiento global y, al mismo tiempo, evitar una peligrosa dependencia de la energía nuclear.

Es decir que no solamente se trata de encontrar fuentes de energía no dañinas que permitan mantener los estándares actuales de vida y mejorarlos, sino que la eficiencia energética resulta un tema central para reducir la emisión de CO2 .

El nuevo mundo de las tecnologías eco-eficientes puede ser la clave en esta lucha que debemos emprender todos, sin excepciones: una drástica reducción del consumo energético que nos permita estabilizar y hacer decrecer las concentraciones de CO2 con la consiguiente reducción del calentamiento global.

     

Algunos ejemplos de cómo lograrlo:

•  El súper-automóvil, basado en las tecnologías del auto híbrido del Toyota Purius, que permite recorrer 100km con 1,5 litros (se llevan invertidos varios millones en su investigación) parece ya no ser una utopía.

•  Las cámaras de enfriamiento frente a las heladeras domiciliarias comunes. Ya las nuevas heladeras de Matsushita han logrado reducir el consumo en 2/3 del promedio de la oferta del mercado.

•  Las actuales lámparas de ‘bajo consumo' utilizan ¼ de la energía necesaria para encender las viejas lámparas incandescentes, aunque la importante tecnología de los LED permitirá una reducción extraordinariamente mayor.

•  Las videoconferencias, aunque no son tan placenteras como una reunión de negocios en las Bahamas, pueden ser hasta 100 veces más eficientes en términos energéticos y más económicas para las empresas.

•  Pero, sin lugar a dudas, son las grandes industrias las que generan las mayores emisiones de CO2.

•  Un problema candente en la Argentina con epicentro en Gualeguaychú, y que genera tirantez política con Uruguay es el tema de las ‘pasteras', como la finlandesa Botnia (cuya puesta en marcha fuera autorizada precisamente el mismo día en que escribo este artículo y luego denegada por expreso pedido del Rey Juan Carlos, quién media en este problema). Ernst Ulrich von Weizsäcker nos presenta un cuadro sobre consumos de agua en la industria papelera alemana y los logros obtenidos entre 1900 y 2005 principalmente mediante el reciclado y purificación del agua de desecho:

Estos son promedios alemanes de consumo de agua por cada kg. producido. Por supuesto queda sin discutirse el tema de los contaminantes.

•  Las industrias textiles en Alemania publicitan actualmente productos en cuya fabricación se utilizan pocos recursos y bajas cantidades de agua.

•  El transporte de mercaderías está, muchas veces, casi irracionalmente organizado. Stephanie Böge presentó al Wuppertal Institute un estudio en el que muestra como se recorren casi 8.000km a través de Alemania para la producción y comercialización de yogures de frutilla y como podría concebírselo 10 veces más eficientemente:

•  En la actualidad, el transporte de soja hacia el puerto de Rosario, desde la zona central de la Argentina, se realiza exclusivamente con camiones (y debo soportar a mis amigos productores quejándose por problemas como la escasez de la oferta, con la consiguiente suba de precios, y de combustible diesel). Por estos días, una empresa multinacional está reorganizando líneas ferroviarias en desuso desde hace varias décadas con lo que se obtendría una reducción del ¡90% en los costos!, por lo que estimo que tendrá su correlato en términos de eficiencia energética, aunque se utilicen viejas máquinas diesel.

•  El informe Stern (elaborado por el economista Sir Nicholas Stern por encargo del gobierno del Reino Unido sobre las implicancias del cambio climático en la economía) afirma que se necesita una inversión equivalente al 1% del PIB mundial para mitigar los efectos del cambio climático y que, de no hacerse dicha inversión, el mundo se expondría a una recesión que podría alcanzar el 20% del PIB global de aquí al 2030. Ese numerito (1%) representa aquellos subsidios e incentivos que los gobiernos tienen que poner al sector privado para que, con señales claras para que exista competencia, cambiar la manera en que consumimos energía.

•  En Stuttgart, en realidad en la cercana Fellbach, se ha construido una casa verdaderamente autosuficiente en términos energéticos. Se ha convertido en una atracción turística. Parte del exceso de la energía que produce se canaliza a la alimentación de un auto súper eficiente – www.fellbach–solar.de

 
Edificio CH2 building
Melbourne, Australia
 

•  La ciudad de Melbourne, Australia, ha construido el CH2, un edificio de 10 pisos y 12.536m2 de superficie total para albergar el trabajo de 540 empleados de la ciudad, con 500m2 de superficie comercial rentable neta en PB y 1.995m2 de estacionamiento subterráneo con capacidad para bicicletas y duchas para los ciclistas en la calle Little Collins 218/242. Sobre un costo final de 51 millones de dólares australianos, los elementos de diseño sostenible suman 11,3 millones (22% del costo total, $A884/m2). Se estima que estos costos se habrán amortizados en un período de 10 años gracias a la reducción de costos de funcionamiento que ellos implican, aunque se esperan otros beneficios que reducirán ese tiempo debido a:

•  Personal más saludable: Reducción de gastos por menor ausentismo debido a enfermedades
•  Mayor rendimiento laboral
•  Menores costos de infraestructura
•  Mayor valor de reventa del edificio

•  En comparación con los actuales edificios municipales de la ciudad, se estima un beneficio medioambiental que responde a los siguientes datos:

•  Reducción del consumo eléctrico en 85%
•  Reducción del consumo de gas en 87%
•  Produce sólo 13% de las emisiones actuales
•  Reducción del abastecimiento de agua en 73%
•  El consumo de agua se reduce en 73% mediante una planta de filtrado, tratamiento y reciclado de agua que se extrae directamente del sistema de cloacas de la ciudad. Esa agua reciclada, (junto a la almacenada por recolección de agua de lluvia) se utiliza para abastecer todo el edificio, con excepción de la de consumo humano, duchas y lavatorios. El excedente es dirigido a otros edificios, fuentes de la ciudad, lavado de calles y riego.

Ernst Ulrich von Weizsäcker, nos presenta lo que podría catalogarse como la sección humorística de su conferencia. Se trata de una serie de dibujos presentados en la Conferencia Mundial para un Desarrollo Sostenible en Johannesburgo en 2002 (la fuente es John Holmberg):

Para finalizar con un gráfico del índice Dow Jones que parece demostrar que las empresas que trabajan seriamente en los conceptos de sustentabilidad tienen mejores resultados en el mercado de valores:

El imperativo de la sostenibilidad

La sostenibilidad –o el camino hacia ella- será un imperativo del siglo XXI. La arquitectura y el urbanismo tienen un fuerte impacto en la eficiencia energética y la sostenibilidad de las sociedades. En Florida USA, 47% del total del consumo energético es usado por edificios y el 35% en transporte, el cual podría ser consecuencia del diseño urbano. Más del 90% de la energía, es eléctrica. En Brasil, 42% de la energía eléctrica se consume en edificios.

De modo que el diseño del hábitat humano, desde la ciudad hasta la vivienda, resultan ser transcendentales para reorientar los ineficientes patrones de nuestras sociedades hacia el camino de la sostenibilidad. 

La insostenibilidad de nuestros asentamientos se encuentra en el modo en que se produce masivamente la edificación residencial, en el modelo urbano que sirve de patrón a esta producción y en los hábitos de consumo asociados. En definitiva la arquitectura, si quiere contribuir en el esfuerzo de habitar de un modo más sostenible, ha de entender que sus experiencias deben dotarse de un cauce para transvasar conocimiento y tecnología a la producción masiva de edificios .

Sin embargo, en la mayoría de los edificios actuales, la supuesta eficiencia profunda no es tal, por más que las formas de los diseños arquitectónicos se empeñen en destacar la supuesta optimización del consumo de recursos. En efecto, si –desde el punto de vista de la eficiencia- se considera y contabiliza toda la energía y los materiales consumidos en todo el ciclo constructivo (desde la extracción de los materiales, su fabricación, puesta en obra, etc.), la vida del edificio (consumo energético para el acondicionamiento climático, mantenimiento, etc.) y los residuos que éste genera, la mayoría de las arquitecturas que hoy se presentan como sostenibles son muy poco eficaces: en lugar de conseguir más con menos , consiguen menos con más, lo cual nos aleja bastante de esa optimización buscada. De modo que, en pos de la verdadera eficiencia profunda, debe ampliarse la mirada desde la simple consideración de los aspectos bioclimáticos a las relaciones e interacciones complejas que forman parte del concepto mucho más amplio de la sostenibilidad.

Veamos algunos datos:

•  La energía se mide en Joules
•  1J (Joule) =1kg m2/seg2 >>> 1MJ (Mega Joule) =1.000kJ =1.000.000J
•  La energía obtenida de la combustión de 1 litro de nafta =40MJ (y emite 3kg de CO2 a la atmósfera)
•  1 Watt =1J/seg
•  1W/hora =3.600 J =3,6kJ >>> 1Kw/h =3,6MJ
•  La energía que consume una lámpara incandescente de 100W encendida durante 10 horas =3,6MJ (y emite, aproximadamente, 0,5kg de CO2 a la atmósfera)
•  1kcal =4,16KJ
•  1 menú Big Mac™ =981Kcal =4MJ

LA ENERGÍA, EN MEGAJOULES, NECESARIA PARA PRODUCIR 1Kg DE ALGUNOS MATERIALES UTILIZADOS EN LA CONSTRUCCIÓN, ES LA SIGUIENTE:

•  Áridos: 0,1
•  Madera terminada: 5,3
•  Cemento Pórtland: 7,2
•  Asfalto: 10
•  Placas aglomeradas: 14
•  Vidrio: 19
•  Pintura plástica: 20
•  Acero: 43
•  Poliuretano: 70
•  Polietileno: 75
•  PVC: 80
•  Pintura (esmaltes): 100
•  Poliestireno expandido: 100
•  Neopreno: 120
•  Aluminio: 160

FUENTE: Guía de la edificación sostenible

Según un estudio de impacto ambiental realizado para el edificio de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Vallès en Cataluña, España (de 8.746m2 de superficie cubierta); la construcción de dicho edificio, incluyendo la producción de los materiales involucrados y su transporte, significaron una emisión de 4.555 toneladas de CO2 . Otras 370ton anuales son emitidas por el consumo de electricidad y gas del complejo. Mientras que la emisión por transporte de todas las personas que utilizan el edificio durante el año, significaron unas 715 toneladas de CO2 en 1998.

Si nos basáramos en el estudio anterior podríamos decir que al construir 1m2 se emiten:
•  Por su construcción: 520Kg de CO2/m2
•  Por consumo de electricidad para su funcionamiento: 0,1Kg de CO2/m2/día

¿Mirar hacia atrás?

Casi todos los países tienen una larga historia de edificios sostenibles: la arquitectura vernácula. Las regiones cálidas y desérticas con días cálidos y noches frías, desarrollaron por siglos un balance perfecto de sombras, de luz y ventilación natural y almacenamiento de calor. En las regiones húmedas y cálidas, los sistemas de ventilación y de sombras estaban perfectamente adecuados al clima local.

La Revolución Industrial introdujo la idea de que el hombre podría liberarse, a través de la tecnología, de las limitaciones impuestas por la naturaleza. En términos urbanísticos y arquitectónicos esto supuso que las ciudades perdieran su tradicional equilibrio e integración con el entorno –abasteciéndose de recursos y desplazando sus desechos a otros territorios, todo ello posibilitado por el desarrollo de nuevos medios de transporte y almacenamiento de materiales y energía- y que los edificios se encerrasen en sí mismos buscando el acondicionamiento climático perfecto ofrecido por la tecnología, para superar definitivamente las inclemencias climatológicas, la adversidad del medio exterior. Con la introducción de los sistemas de aire acondicionado, la arquitectura se volvió independiente del clima: sólo la estética prevaleció, expresada en los edificios totalmente acristalados. La arquitectura perdió su sostenibilidad. Los efectos directos del consumo energético se pueden observar en todo el mundo: el promedio de consumo energético de una oficina en Río de Janeiro es de 340kWhr/m2a (Lamberts, 1997), el promedio de consumo energético de un país en Asia fluctúa entre 200 y 300Whr/m2a (Levine, 1992). La primera plana del diario Clarín de Buenos Aires (5-11-07) dice textualmente: “Aire acondicionado con ventas record y dudas: hay 43% más que en 2006 y demandarán mucha energía extra (ver p10)”.

Los edificios se volvieron máquinas herméticas y aisladas de un medio externo que se entendía sistemáticamente como hostil, y se centraron en la creación de un clima interior regulado artificialmente, lo cual sólo fue posible a costa de un elevado consumo energético.

 
Mies van der Rohe
Farnsworth House
 

El Movimiento Moderno genuino propuso –además de la racionalización, el funcionalismo y la estandarización e industrialización de los procesos constructivos- un modelo de arquitectura fuertemente abstracta, en el sentido en que no hacía referencia al lugar donde se instalaba, sino que se limitaba a plantear un juego formal con una importante voluntad de inmaterialidad en su configuración exterior (planos exteriores tersos, blancos, frente al material inmaterial por excelencia: el vidrio, esquinas desmaterializadas, etc.) representando así su alejamiento figurativo del mundo físico. Como máximo, el afán higienista llevó a buscar el asoleamiento en las viviendas. A este modelo se le denominó ‘estilo internacional' obviando e imponiéndose sobre las formas de habitar autóctonas que estaban soportadas por siglos de evolución adaptativa al medio en que se asentaban.

Porque si volvemos la vista atrás, a la historia de la arquitectura previa a la Revolución Industrial y a la arquitectura popular tradicional, encontraremos numerosos ejemplos en los que la sostenibilidad está presente, ya que la integración con el medio y el consumo eficiente de materiales y energía eran entonces cuestiones ineludibles ligadas a la mera supervivencia humana.

No obstante, también dentro de la arquitectura de vanguardia del siglo XX pueden encontrarse ejemplos de sensibilidad hacia el medio y de integración en éste. Más allá de ese Movimiento Moderno ortodoxo y heroico –por su voluntad rupturista con la historia- propia de los primeros tiempos, la segunda generación de los años 50 y 60 demostró una sensibilidad mucho mayor hacia el lugar en que se implantaban los edificios.

 

 
Le Corbusier
Ciudad de Refugio / Refugee City - Paris
 

La evolución del mismo Le Corbusier es muy ejemplarizadora: si en el comienzo se interesó (de la mano de Carrier, padre del aire acondicionado) por la “respiración exacta” de los edificios y por el “muro neutralizante” (junto al fabricante de vidrio Saint Gobain), tras el fracaso del gran muro cristalino de la fachada de la Ciudad de Refugio de París, se replanteó la cuestión de la piel de los edificios, desarrollando la idea del “brise soleil”, para terminar con una aproximación al lugar y al clima mucho más apropiada en sus últimos proyectos de la India (villas Shodhan y Sarabhai, Chandigarh), gracias a una fructífera reinterpretación de la arquitectura vernácula.

 
Una Introducción a la Arquitectura Sostenible
 

Entre las obras de casi todos los grandes maestros pueden encontrarse ejemplos que demuestran sensibilidad ambiental: Solar Hemicycle (casa Jacobs) de Frank Lloyd Wright, los edificios de Louis Kahn en Dhaka o el proyecto de Lusaka, la mayor parte de la obra de Alvar Aalto, etc. Todavía fueron más sensibles los arquitectos que desarrollaron su estilo personal mediante la síntesis de algunos principios del Movimiento Moderno con la adaptación al contexto, separándose del “estilo internacional” para hacerlo regional: Luís Barragán en México, Sverre Fehn en Noruega, Ralph Erskine en Suecia, Hassan Fathy en Egipto, etc.

El objetivo de estos arquitectos, como el de los constructores anónimos de la arquitectura popular, no es el de liberarse de la naturaleza, sino integrarse en ella, incorporarse a sus procesos sin alterar sus equilibrios. El medio exterior dejó de ser entendido como un adversario, y pasó a considerarse como un aliado; incluso en condiciones climáticas extremas como en las que trabajó Erskine en el círculo polar o en los proyectos del desierto de Hassan Fathy.

 
Louis Khan
Banglanagar - Dhaka, Bangla Desh
 

     

“Sostenibilidad… bueno, ¿qué es sostenible?, es: mantener o seguir continuamente. Yo he aprendido muchas cosas por medio de la observación, cuestionándome y entendiendo principios subyacentes. Tomemos por ejemplo la ropa, ¿cómo nos vestimos?: Cuando hace frío nos ponemos más ropa, nos ponemos capas, y cuando hace calor nos quitamos esas capas –de hecho respondemos a nuestros diferentes climas y cambios de estaciones usualmente de manera apropiada- entonces, ¿porqué no diseñar edificios que se adapten a variaciones climáticas? ¿porqué no involucrarnos en operar nuestros entornos, hacer ajustes para permitir vientos que enfríen, luz natural, ventilación, sombra, pantallas... y mucho más?

De nuevo, por medio de la observación he aprendido mucho, escudriñando el paisaje australiano, su flora y fauna. La flora es fuerte, además es duradera, resistente, sin embargo, supremamente delicada. Es tan liviana en sus bordes como su conexión con la bóveda del cielo profundo es inigualable. La luz del sol es tan intensa para gran parte de nuestro continente-isla que separa los elementos en el paisaje. Los árboles nativos no se leen tanto como miembros de una serie de elementos, sino como agrupamientos de elementos aislados. Esto distingue al paisaje australiano del de muchos países, en los cuales su tenue luz sirve para conectar los elementos en lugar de separarlos.

Mi arquitectura ha intentado transmitir algo del modesto carácter de elementos del paisaje australiano, para ofrecer mi interpretación en forma construida. Legibilidad de estructura, transparencia, sombra manchada, liviandad hacia los bordes... Cuando considero la magia de nuestro paisaje me veo constantemente golpeado por el “genius locci” (el carácter del lugar), la luz del sol, sombras, viento, calor y frío, las fragancias de nuestros árboles y plantas floreciendo y, especialmente, la vastedad de nuestra tierra. Todos estos factores se reúnen para hacer un paisaje de increíble fuerza combinado con delicadeza inimaginable.

Existe una resistencia por parte de los arquitectos para diseñar con el clima, ya que muchos consideran que la arquitectura sensible al clima impide un trabajo bello. Trabajar con el entorno es así percibido como una restricción.

Por otra parte, cuando las consideraciones medio-ambientales se convierten en la idea central y arquitectura, y todo aquello que hace arquitectura bella es dejado como consideración secundaria… entonces, desde mi punto de vista, nuestro entorno construido está en graves problemas… Rees: ¿Qué es una ciudad sino una galería de edificios conectados con belleza?

Hay tantas cuestiones que requieren consideración al hacer arquitectura, por ejemplo, pero no limitado a, entender:

- la geomorfología de una región
- la geología
- la hidrología
- la topografía
- los patrones de drenaje del agua superficial
- la latitud –define el movimiento solar y en conjunto con los suelos, flora, fauna y su relación interdependiente con el clima, vientos, lluvia, nubes, temperatura, sol, nieve, humedad, hielo.
- el suministro de agua
- el manejo de los desperdicios
- los materiales apropiados
- la estructura, la luz, el espacio
- aspiraciones y necesidades humanas
- cuestiones de posibilidad de refugio, calentamiento, ventilación, y enfriamiento

La ecología está involucrada en cada una de estas cuestiones, no es un orden separado, es incluyente y debe ser, desde mi punto de vista, una inclusión natural en nuestro pensamiento.

Las sociedades en el mundo industrial, han vivido con calentamiento, enfriamiento, ventilación y luz manufacturada, y han pasado a depender de las medidas con instrumentos: alienación de nuestro entorno.

Cuando me refiero al uso de la energía me refiero específicamente al problema de los gases invernadero, entonces, convertir el recurso renovable significa:

- De madera de los árboles a madera áspera aserrada toma 1MJ/Kg. De áspera aserrada a secada en horno y artículo terminado: 5.3MJ/Kg.
- El cemento: 7,2MJ/Kg.
- El acero consume 43MJ/Kg.
- El aluminio 160MJ/Kg.

Podemos deducir entonces, que la madera es un recurso maravilloso que, además, durante sus primeros 20 años produce oxígeno y absorbe el CO2. (Dice von Weizsäcker: “Si se usara la madera en lugar del acero, se podría ser 10 veces más eficientes en términos de emisiones de CO2”)

     

Fachada lateral de la Casa Fredericks – Glenn Murcutt: El minimalismo, como elemento estilístico de la obra de Murcutt, no es tanto un elemento estético, como un dogma de fe. Trabaja como un artesano, crea sus edificios, como máquinas que refina hasta que funcionen perfectamente. Se inspira en las soluciones vernáculas como modelos adecuados. La increíble poesía de sus obras resulta de su adecuación al paisaje; el edificio como línea, sosteniendo el horizonte y calibrando el infinito; el edificio como compromiso existencial con un contrato de libertad y responsabilidad, confrontando la inevitable destrucción que acompaña la ocupación humana.

Reflexionando un poco podemos descubrir una arquitectura que responde a nuestra cultura y a las demandas ecológicas, incorporando respuestas tecnológicas que plantean la dialéctica de lo poético y de lo racional.

Para lograr este acercamiento, debemos no sólo considerar qué es la arquitectura, sino también preguntar cuál arquitectura es la apropiada a nuestra cultura, tiempo y lugar”.

Bibliografía

•  INSTITUTO DE ARQUITECTURA TROPICAL
III ENCUENTRO DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y PAISAJISMO TROPICAL, San José, Costa Rica noviembre de 2004
CONFERENCIA DE GLENN MURCUTT
Arquitectura Sostenible. ¡No nos engañemos!

•  BUILDINGS TECHNOLOGY IN THE VANGUARD OF ECO-EFFICIENCY
Ernst Ulrich von Weizsäcker, MP

•  EDIFICIOS SOSTENIBLES EN EL TROPICO
Michael Laar
Friedrich W. Grimme

•  HABITAR ENTRE LA TRADICIÓN Y LA VANGUARDIA. ARQUITECTURA SOSTENIBLE PARA EL SIGLO XXI
Doctor Arquitecto Eduardo de Santiago Rodríguez.
Arquitecto Francisco Javier González González.
Arquitecta Ana Pérez Muinelo.

•  L'informe MIES
Alberto Cuchí, profesor del Departament de Construccions Arquitectòniques I (Escola d'Arquitectura del Vallès)
Isaac López Caballero, estudiante, becario del proyecto MIES. Escola d'Arquitectura del Vallès.

•  CITY OF MELBOURNE
CH2 in facts and figures

•  FLORIDA SOLAR ENERGY CENTER
Florida 's Building Energy Use (2002) http://www.fsec.ucf.edu/Bldg/index.htm

•  EFICIÊNCIA ENERGÉTICA NA ARQUITETURA
Lamberts, R., Dutra.L., Pereira,F. (1997), São Paulo/Brazil

•  OVERVIEW OF BUILDING ENERGY CONSERVATION ACTIVI­TIES IN ASEAN - VOL. II
Levine, M.D., Busch, J.F., Derringer, J.J. (1992)

•  BREVE INTRODUCCIÓN A LA ARQUITECTURA SIN GENEALOGÍA
Rudofsky, Bernard - Buenos Aires: Eudeba, 1973

 

Producción Original TodoArquitectura

Investigación, redacción, traducción, adaptación de textos y edición de imágenes Arquitecto Carlos A. Costamagna. Compaginación y edición general Arquitecta Laura Herrera.

 

 


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