os orígenes del Louvre se remontan al siglo XIII cuando Philippe
August comenzó la construcción de un fuerte en las orillas
del Sena. Sin embargo, este edificio original, apenas alcanzaba a la cuarta
parte del presente Cour Carrée en el extremo oriental del actual museo
(el ala Sully).
Se convirtió en residencia oficial de los reyes bajo el reinado de Charles
V, quien también construyó un nuevo perímetro con un
foso (parte del cual todavía existe y puede verse desde la rue de
l'Amiral).
François I realizó modificaciones muy importantes, para las que
contrató al arquitecto Pierre Lescot en 1546, y varias renovaciones
en las alas sur y oeste se llevaron a cabo durante los reinados de Henri
II, Charles IX, y Henri III. Pierre Lescot murió en 1571.
En 1564 Catherine de Médicis decidió levantar una nueva
residencia a unos 500m del viejo Louvre: el Palais des Tuileries. Esta
área, que estaba más allá de las murallas de la ciudad,
era conocida como la Sablonniére y había estado ocupada
por industrias del mosaico (tuile), de allí el nombre de Tuileries.
Philibert Delorme fue comisionado para construir el palacio y, en 1570,
fue sucedido por Jean Bullant, pero las obras fueron paralizadas en 1572.
Catherine también comenzó la construcción de un ala que
se extendía a lo largo del Sena llamada Galerie du Bord de l'Eau
y debía conectar el Louvre con el palacio de Tuileries, pero el proyecto
recién fue completado por Henri IV.
En el proceso, Henri IV, agregó el Pavillon de Flore (pabellón
de flores) y una corta ala perpendicular a la Galerie du Bord de l'Eau.
Los trabajos finalizaron con su muerte en 1610. La Galerie du Bord de l'Eau
finaliza al encontrarse con el Pavillon de Flore, que fue muy dañado
durante la Commune de 1871 pero restaurado en la Tercera República.
El Cour Carrèe, en su forma actual, fue comenzado por Louis
XIII y continuado bajo Louis XIV. Le Mercier (arquitecto de
la Sorbonne) construyó el Pavillon de l'Horloge (pabellón
del reloj) replicando exactamente el edificio de Pierre Lescot. Al mismo tiempo,
entre 1664 y 1667, Le Vau remodeló el Palais des Tuileries y construyó el Pavillon de Marsan en el extremo norte. En 1682
la corte abandonó el Louvre y marchó a Versailles por lo que los
trabajos se paralizaron nuevamente.
Durante gran parte del siglo XVIII el Louvre fue utilizado con muchos propósitos,
incluyendo conciertos, óperas y la Comedia Francesa, que ocupó un edificio originalmente construido bajo Louis XIV. Excepto por los
departamentos reales, gran parte del Louvre era ocupado fundamentalmente por
artistas.
Cuando Napoleón se mudó a les Tuileries, las construcciones
se reiniciaron bajo la dirección del arquitecto Fontaine. La galería
norte, a lo largo de la rue de Rivoli, fue comenzada para conectarse con el Pavillon de Marsan. Finalmente, con Napoleón III se construyó
el Cour Napoléon que conectaba completamente el Palais des Tuileries
con el Cour Carrée
Durante la Commune de mayo de 1871, el Palacio de las Tuileries fue
incendiado y los daños permanecieron a la vista hasta 1882 cuando la
'Tercera República' arrasó el palacio en ruinas pero restauró el Pavillon de Flore y el Pavillon de Marsan (tareas encomendadas
a Lefuel).
La pirámide de Pei
En 1981, como parte de un vasto proyecto que se prolongaría hasta 1997
(Le Grand Louvre), Ieoh Ming Pei fue comisionado para diseñar
una nueva zona de recepción y mejorar el acceso al museo. La Pirámide
fue inaugurada oficialmente el 30 de mayo de 1989 coincidiendo con el bicentenario
de la Revolución Francesa…
"De todos los grandes proyectos de París, ninguno causó tanto revuelo como las pirámides de I. M. Pei en el gran patio del Louvre. Espectacular en concepto y forma, el proyecto nos brinda un sorprendente recordatorio de la audacia y habilidad de la arquitectura moderna para poner en valor las formas arquitectónicas tradicionales. La pirámide mayor es, básicamente, una estructura de acero, complejamente entrelazada e interconectada, cubierta con vidrio reflectivo. La pirámide es nada más, ni nada menos, que un portal que provee una puerta de acceso a las galerías principales del Louvre, un cambio que debió haberse efectuado hace ya mucho tiempo.
A medida que se desciende hacia el foyer de acceso interior, la naturaleza dramática de esta intervención se nos hace evidente. Esta pirámide principal, que ciertamente rompe el equilibrio del viejo Gran Patio del Louvre, es contrarrestada por otras dos más pequeñas que proveen luz natural y ventilación a los espacios subterráneos".
Dennis Sharp.
Twentieth Century Architecture: a Visual History.
p407.
"Probablemente la pièce de résistance del extraordinario legado de Pei a la arquitectura moderna; su sentido del buen gusto sin estridencias, su profunda atención a los detalles y su claridad conceptual; sea su magnífica intervención en el Cour Napoleón del Museo del Louvre. Debajo de su nueva superficie se adecuó un vasto programa de 65.000m2 de espacios de apoyo que resultaban extremadamente necesarios… Y la pirámide central de ingreso, el símbolo del proyecto que se eleva 20,6m sobre el suelo, aparece como el complemento y contrapunto perfecto al conjunto.
Pese a su casi etérea presencia; derivada de una trama de soportes triangulares ingeniosamente concebidos y revestidos con vidrios suavemente coloreados en un maravilloso color ocre cálido, realizados especialmente por St. Gobain para que sea compatible con las fachadas de piedra color miel de la época de la Segunda República; la pirámide fue muy controvertida desde que fuera presentado el proyecto en 1985. Obviamente casi cualquier intervención hubiese sido considerada como un anatema para aquellos que creen sagrada e intocable la integridad de la presencia clásica del Louvre. El tiempo ha morigerado las críticas contra uno de los ejemplos más elegantes del modernismo, aunque resulte poco o nada exitosa su solución como 'ingreso protegido' de los elementos naturales y aunque sus tres pirámides menores aparezcan como estéticamente gratuitas.
Sin embargo, por momentos, la casi fluida, desmaterializada presencia de la pirámide establece sin estridencias un poderoso argumento conceptual cuya intención es la de complementar con moderación y respeto, sin ser agresiva pero tampoco sometida. Con absoluta simpleza, lo nuevo convive con lo antiguo, cada uno reconociendo la presencia del otro".
Paul Heyer. American Architecture:
Ideas and Ideologies in the Late Twentieth Century
p275-278
Cuando el Presidente Francois Mitterand eligió la propuesta del arquitecto
Pei para realizar el proyecto, este optó por la construcción de
una pirámide vidriada, rodeada de fuentes, en el corazón mismo
del Cour Napoléon.
No es muy conocido el hecho que una pirámide barroca había sido
ya propuesta para la celebración del centenario de la Revolución
Francesa, y es muy posible que Pei lo haya conocido al optar por esta forma
para su proyecto del bicentenario.
Construida con las mismas proporciones de la pirámide de Keops, toda
en acero y vidrio, es el portal de acceso principal y oficial al Louvre. Alcanza
una altura de 20,6m y su base cuadrada es de 35m de lado. Sus caras están
cubiertas por 603 paños de vidrios romboidales y 70 triangulares. La
pirámide, y su Hall de Ingreso principal subterráneo cubierto
en parte por ella, resultaba una intervención muy necesaria debido a
los problemas que se creaban en la entrada principal original, la que no podía
satisfacer las necesidades que generaba el intenso flujo diario de visitantes.
Estos ingresan actualmente por la pirámide y descienden a un hall muy
amplio para ascender, luego, a los edificios principales del museo. Muchísimos
museos en todo el mundo han copiado esta solución, entre ellos el de
Ciencias e Industria de Chicago.
La construcción de la pirámide de Pei generó una notable
controversia porque muchos pensaban que, esta ampliación modernista,
estaba totalmente fuera de lugar frente al Museo del Louvre con su arquitectura
clásica, mientras que otros acusaban de faraónico el proyecto
de Mitterand. Sin embargo, y aunque lentamente, muchos comenzaron a entender
y valorar esta yuxtaposición de estilos arquitectónicos contrastantes
como una exitosa amalgama entre lo viejo y lo nuevo, lo antiguo y lo moderno.
La pirámide principal es la más grande entre otras que se construyeron
para proveer iluminación y ventilación natural a las edificaciones
subterráneas, incluyendo la La Pyramide Inversée que sirve al
centro comercial subterráneo ubicado frente al museo.
En 1996, el presidente Jacques Chirac anunció la creación de
un museo de arte tribal y de aborígenes que se agregarían a obras
maestras de África, Asia, Oceanía y América que se exhibirían
en el Louvre. Estas exhibiciones se instalaron en la planta baja del antiguo
Pavillon des Sessions en galerías remodeladas por el arquitecto J.
M. Wilmotte. Estas obras se inauguraron en abril de 2000 y actúan
como galerías satélites del Musée
du Quai Branly que se inauguró en junio de 2006.
Arquitectura diabólica
No faltó quien argumentara que el número de paneles vidriados
de la Pirámide del Louvre eran exactamente 666, "el número
de la bestia", generalmente asociado a Satanás. Varias teorías
conspirativas fueron más allá, otorgando un significado aún
más siniestro a este supuesto hecho. El libro de Dominique Stezepfandt
François 'Mitterand, Grand Architecte de l'Univers' declara que
"La pirámide fue ofrendada al poder de la llamada Bestia en el
'Libro de las Revelaciones'... La totalidad de la estructura está basada
en el número 6".
La graciosa y tonta historia de los 666 paneles tuvo su origen en un error
cometido durante la década de 1980, cuando un folleto oficial publicado
durante la construcción, citaba dos veces ese número, pese a que
unas pocas páginas antes la cantidad de paneles era fijado en 672. El
'terrorífico' número 666 también fue citado en varios periódicos.
En la actualidad, el Museo del Louvre establece oficialmente que el número
de paneles es de 672 (602 rombos y 70 triángulos). David A. Shugarts
cuenta 689 paños de vidrio (Secrets of
the Code, editado por Dan Burstein, p. 259).
Los paños son, definitivamente, más de 666, aunque las distintas
fuentes nunca coinciden en la cifra exacta, por lo que me tomé el trabajo
de contarlos en base a las fotografías que acompañan a este artículo
(dado que jamás visité París y, de hacerlo, no hubiese
perdido tiempo en contarlas in-situ). El resultado es de 673 paños (603
romboidales y 70 triangulares) repartidos de la siguiente forma: cada una de
las caras es igual a las otras tres, aunque una de ellas, al incorporar las
puertas de ingreso, varía ligeramente en cuanto a la cantidad de paños
vidriados. Las tres caras absolutamente idénticas entre si, las que están
flanqueadas por las fuentes, tienen 153 paños romboidales y 18 triangulares
cada una. La cara que contiene a las puertas de acceso cuenta 144 paños
romboidales y 16 triangulares. Ya expresé el resultado más arriba,
pero cada uno puede hacer su propio conteo. Por otra parte, muy pocos de estos
números son divisibles por 6, ni lo son la altura de la pirámide,
las dimensiones de sus lados o su sumatoria, tampoco el número de caras,
vértices o aristas… Bien podemos, ahora, referirnos a lo que Shugarts
nos dice que le comentaron en el estudio de Pei: "Si uno sólo
acepta lo que dicen esos viejos artículos, sin chequear ni informarse
más seriamente, uno bien podría creer el cuento".
Sin embargo, el 'mito' resurgió en 2003 cuando Dan Brown lo incorporó en su novela "El Código Da Vinci". En el libro, el protagonista
expresa que "Esta pirámide, por una demanda explícita
del Presidente Mitterand, fue construida con 666 paños, exactamente…"
David A. Shugarts nos cuenta que en el estudio de Pei afirman que "…el
presidente Mitterand jamás especificó ninguna cifra para el número
de paños…"
La estupidez humana pareciera no encontrar sus límites…