Este cuaderno trata un área que no es muy conocida, y se refiere a como la ciudad administra sus activos físicos, como redes de agua potable y de aguas servidas, calles y aceras, parques, iluminación de calles, hospitales, escuelas y edificios publicas, monumentos, puentes, etc. La ciudad debe mantener viejos servicios y estructuras reemplazando algunos de ellos por nuevos, mejorando otros servicios, etc. Esta es una tarea extremadamente difícil, y que usualmente involucra billones de dólares.
Antecedentes
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ay aspectos en una ciudad que son como la familia cercana; los vemos todos los días, compartimos nuestro trabajo diario y algunas veces nos quejamos de ellos. Estos son los activos de la ciudad, que son las calles, las aceras, las columnas para el alumbrado, parques y plazas, puentes, túneles, edificios municipales, hospitales y escuelas, terrenos baldíos, etc.
También usamos muchos servicios que muy raramente vemos como llegan y como abandonan nuestros hogares, lugares de trabajo, comercios y fabricas. Estos son los servicios o redes de agua potable, alcantarillado, desagües pluviales urbanos, y de agua para incendios. Con toda confianza usamos los túneles de la ciudad, los puentes y pasajes subterráneos, las playas, etc., sin tan siquiera pensar quien es el dueño, si son seguros, o quien los mantiene.
En otras palabras, damos por sentada su existencia, y solo cundo uno de ellos falla notamos su ausencia. Estos, y otros, son los activos urbanos, y en grandes ciudades valuados en miles de millones de dólares. Como cualquier otro activo, los activos municipales tienen que ser mantenidos y reemplazados cuando han alcanzado su vida útil, reparados si hay daño o deterioro, o ampliados y actualizados cuando se vuelven inadecuados debido al crecimiento poblacional. Estamos hablando de un enorme trabajo, de una tremenda responsabilidad, de una organización muy compleja y de un planeamiento difícil.
Se necesita una enorme cantidad de dinero, y algunos autores (Vanier, 2007) estiman que para que la infraestructura de la ciudad sea económicamente sustentable, es necesario tener un 4 % (es decir 2 % para mantenimiento y 2 % para renovaciones) de fondos con respecto a los valores corrientes de reemplazo, para asegurar que la infraestructura existente esté en buenas condiciones y que los viejos activos serán renovados cuando se requiera hacerlo.
Infortunadamente lo problemas no terminan aquí: grandes volúmenes de agua se pierden diariamente por conducciones defectuosas o averiadas, y se pierden en el subsuelo. Citando algunos ejemplos, de acuerdo al The Ends Report [The Ends Report,2004], las pérdidas de las principales compañías proveedoras del servicio de agua potable en Inglaterra, se eleva a 3.650 megaliters/día. Otro ejemplo notable lo constituye el hecho de que en julio de 2005, las pérdidas de agua potable llegaron al 34 % en la Comunidad Andaluza en España (ABC, Julio 12, 2005).
Además, el trabajo para mantener el servicio presente con una confiable operatividad y para proveer agua no contaminada - es en sí mismo una tarea gigantesca en las grandes ciudades – es necesario planear para el futuro considerando el crecimiento vegetal natural. Esto explica la necesidad de trabajar con una gerencia de activos.
La Tabla 1 reproducida por cortesía de Dana Vanier [Vanier, 2007] ofrece una idea clara de las clases y subclases de los activos municipales de infraestructura.
Clases y subclases de los activos municipales de infraestructura
Servicios subterráneos
Caminos/Calzadas
Obras complementarias para calzadas
Puentes
Agua
Alcantarillado
Alcantarillado pluvial urbano
Electricidad
Telefonía
Gas
Telecomunicaciones
Otros
Calzadas
Playas de estacionamiento
Cordones de aceras
Aceras
Drenajes
Alcantarilla
Jardinería
Otros
Estándares
Señales
Barricadas
Raíles de protección
Otros
Superficie del camino
Cubierta
Estribos
Pilares
Otros
Edificios
Plantas de tratamiento
Parques y terrenos
Vehículos
Arquitectura
Electricidad
Mecánica
Estructural
Otros
Estructura
Equipos
Otros
Parques
Estructuras
Jardinería
Bancos
Arboles
Otros
Reparación vial
Barredoras de nieve
Remolques Otros
Tabla 1, cortesía de Dana Vanie
Se ha expuesto de manera breve el problema y muy probablemente esta exposición no ilustre al lector sobre su magnitud real y su gran complejidad. Naturalmente, los servicios públicos han formado parte de nuestra vida por más de un siglo y en realidad estamos aprovechando la visión de nuestros antecesores, y construyendo y aun usando lo que ellos iniciaron, y mejorando lo que construyeron sin los medios técnicos que disponemos hoy en día. Obviamente, el crecimiento poblacional, la edad de las instalaciones, el tránsito pesado, etc., y algunas veces la densidad, han impuesto una carga muy pesada a estas estructuras que en muchos casos necesitan ser reemplazadas.
Por supuesto, la administración actual tiene otra clase de problemas que no existían cuando estas estructuras se construyeron, tales como una mayor demanda por servicios, dado que desde la Segunda Guerra Mundial mucha gente ha emigrado desde el campo hacia las ciudades. La administración actual tiene también problemas físicos ya que usualmente no hay lugar para ampliar servicios subterráneos a baja profundidad, debido a los túneles de los trenes subterráneos, playas de estacionamiento, grandes cimentaciones para edificios, redes de gas, teléfono y de cable, etc., y por tal motivo la ampliación debe hacerse a gran profundidad. Hoy en día los acueductos urbanos son conductos muy grandes y extensos, construidos en lugares muy profundos debajo de las calles de la ciudad y son realmente maravillas de la ingeniería.
Por ejemplo, el Túnel 3 de la ciudad de Nueva York se excavó en la roca y está situado a una profundidad de 244 metros por debajo del nivel de la calle, con una longitud de 21 km y con un diámetro de más de 7 metros.
Muchas ciudades tienen una mezcla de caños y tuberías viejas y nuevas. Por supuesto, la edad, la corrosión, la presión del agua, la del suelo, temblores de tierra y otros eventos conspiran contra la integridad de estos elementos y se producen grietas y roturas en las cañerías maestras, que pueden tener consecuencias muy severas. Imagínese viviendo sin agua por digamos dos semanas...
Considerando todo lo mencionado, la primera actividad que debe llevar a cabo una ciudad es desarrollar un inventario de sus activos, como así también una evaluación de su condición actual. En otras palabras, es necesario construir una base de datos con informacion detallada sobre edad, características técnicas, condición de uso, capacidad portante (en puentes, por ejemplo). La Tabla 2 sugiere un formato para tal inventario.
Flota vehicular municipal (equipos de construcción, equipos para barrido de nieve, máquinas barredoras, para reparación vial, camiones regadores de calles, camiones recolectores de residuos domésticos, etc.)
Instalaciones para reciclado
Jardines botánicos
Mobiliario urbano (bancos, refugios en paradas de autobuses, etc.)
Museos municipales
Obras de arte (fuentes, monumentos, esculturas, etc.)
Parquímetros
Pavimento
Personal municipal por categorías
Plantas de tratamiento de agua potable
Plantas de tratamiento de agua servidas
Plazas y parques
Protección sonora en autopistas urbanas
Puentes
Reservorios de agua de lluvia
Rieles para calzadas
Semáforos
Señalización
Talleres municipales
Tanques elevados para distribución de agua por gravedad
Conexión vial y ferroviaria con la zona suburbana y metropolitana
Zoológico
Tabla 2
Una vez completado este inventario es necesario indicar valores de costos para reparar, construir y reemplazar, como así también determinar cuando se harán estas obras, y establecer prioridades para cada clase de activo. Naturalmente, este ejemplo es un esquema muy simple para una base de datos; el volumen de informacion necesaria para llevar a cabo esta tarea es enorme, pero necesita hacerse. Dana Vanier [Vanier, 2007] en el capítulo 7 de su libro lo expresa de manera muy elegante, cuando dice que una ciudad necesita tener respuestas para estas preguntas:
¿Que activos tiene la ciudad?
¿Cuánto valen esos activos?
¿Que es lo que puede ser diferido? (se refiere a reparaciones o reemplazos)
¿Cuál es la condición de los activos?
¿Qué vida útil remanente tiene cada uno?
¿Qué necesita arreglarse primero?
Toda esta informacion sirve al objetivo final que es la etapa de la toma de decisiones
Hay algunas técnicas que pueda ayudar a esta función y Vanier (citado), propone una técnica novedosa para el proceso de la toma de decisiones. Se denomina ‘Proceso Analítico Jerárquico', en ingles ‘Analytic Hierarchy Process' (AHP) para determinar ponderaciones o pesos de cada proyecto o actividad. Después que estos se han evaluado, es necesario emplear otra herramienta, basada en programación matemática, para establecer un programa de proyectos o actividades a ejecutar y que tiene en cuenta la disponibilidad de fondos, condiciones de los activos, activos diferidos, etc.
“News in Brief”. (2004), The Ends Report , Number 355, page 14, Environmental Data Services, Ltd, London, U.K.
Vanier, Dana (2007). Towards sustainable municipal infrastructure asset management, Munier (ed), ‘Handbook on Urban Sustainability', Springer, Dordrecht, The Netherlands
Nolberto
Munier
Consultor en planeamiento estratégico urbano. Obtuvo
su título de ingeniero en la Universidad Nacional de
Córdoba, Argentina. Se ha dedicado al estudio de las
ciudades, a su crecimiento económico y ajustado a la
perspectiva de un desarrollo sostenible. Ha publicado varios
libros en ingles sobre estos temas; asimismo, ha desarrollado
herramientas para la selección de proyectos y planes
urbanos sujetos a restricciones monetarias y de otros tipos,
corrientes en estos estudios, y cuyas aplicaciones prácticas
reales se enuncian en este trabajo.
Referencias:
“News in Brief”. (2004), The Ends Report , Number 355, page 14, Environmental Data Services, Ltd, London, U.K.
Vanier, Dana (2007). Towards sustainable municipal infrastructure asset management, Munier (ed), ‘Handbook on Urban Sustainability', Springer, Dordrecht, The Netherlands