Revista Todo Arquitectura 37 - Cuaderno 4: Excesivo consumo y los desechos domésticos e industriales
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Excesivo consumo y los desechos domésticos e industriales

Resumen :

Este cuaderno está relacionado con las costumbres de nuestra sociedad de consumo y con su propensión a usar, en muchas actividades y a nivel doméstico, más recursos y productos que los que realmente necesita. Tiene que ver con la construcción y operación de los vertederos sanitarios e incineradores, e introduce conceptos fundamentales tales como el de la huella ecológica, uno de los pocos medios para medir la sustentabilidad.


Antecedentes

  C  

rease o no, el problema de los residuos domésticos e industriales, conjuntamente con el agua, es uno de los mas importantes desafíos que encara la humanidad hoy en día.
¿Por que es tan importante el tema de los residuos?
Hay varias razones para que esto suceda.

  1. Una de ellas se debe al crecimiento poblacional lo que usualmente provoca una extensión de las ciudades, las cuales, al hacerlo, dejan de tener espacios disponibles para construir un vertedero de residuos, ya que aun cuando este esté completo y recubierto de una capa de tierra, no se presta para la construcción, debido a los daños potenciales derivados de los hundimientos y de escapes de gas. El problema es todavía mas complicado dado que usualmente los vertederos se construyeron años atrás en la periferia de la ciudad, pero esta periferia no es ahora tal. Hay barrios residenciales alrededor del mismo y aun si el vertedero fue construido a lo largo de un camino interurbano, es muy posible que en el futuro cercano estos centros urbanos estén muy cercamos uno de otro, y aun quizás formando un aglomerado urbano. De esta manera el vertedero queda ubicado en medio de un área residencial
  2. ¿Se menciono que hay escapes de gas?
    En efecto, la basura domestica en todos los países se compone en un gran porcentaje de materia orgánica, tales como papel (el cual es por supuesto celulosa), cartón, residuos de comida tales como carne y vegetales, pasto cortado de los jardines y patios, ropa, etc. Cuando esta materia orgánica queda enterrada bajo toneladas de basura y cubierta por una capa de tierra, hay muy poco aire presente. Por esta circunstancia, la materia orgánica es atacada por bacteria anaeróbica (es decir que vive sin necesidad de oxígeno), y que en forma lenta degrada esta materia orgánica. Tan lenta, que a veces, cuando se hacen excavaciones en vertederos, no es raro encontrar que todavía es posible leer periódicos escritos 40 años atrás.
  3. Uno de los productos de la descomposición es metano (CH 4 ), un gas inodoro, incoloro y que es combustible. Esta es la razón por la cual hay algunas veces fuego en los vertederos. Una vez formado, este gas escapa a la atmósfera a través de los intersticios de la basura y tierra, e ingresa en la atmósfera. Este gas es uno de los principales componentes que provocan el efecto invernadero y el calentamiento global que esta derritiendo el hielo en los polos. Su capacidad de atrapar calor en la atmósfera es 20 veces más efectiva que el CO 2 , el otro gran culpable, conjuntamente con vapor de agua. Mucha gente se pregunta porque se permite que el metano escape cuando puede ser usado como combustible. En realidad, a veces se usa como combustible; se colecta por medio de tubos enterrados en la basura, se purifica y se emplea como combustible para motores de combustión interna que accionan un generador eléctrico que produce electricidad.

    La Figura 1 muestra el porcentaje en promedio de la composición de la basura en un vertedero



  4. El otro problema relacionado con los vertederos es la contaminación de las fuentes subterráneas de agua. La Figura 2 muestra el esquema de un vertedero.

Normalmente, un vertedero bien construido se lleva a cabo en una depresión del terreno. Generalmente, el piso de éste se cubre con una capa de arcilla o bentonita (silicato de aluminio absorbente), y que a su vez esta recubierta con varias capas de una membrana sintética, que es un plástico resistente confeccionado con poliuretano (HDPE), que se denomina membrana, y que se hace estanca por medio de soldaduras térmicas o con adhesivos o solventes, para impedir que el lixiviado llegue a la arcilla. Además, en el fondo del vertedero se instala una red de tubos perforados para recoger, mediante succión, este lixiviado.

¿Que es el lixiviado?

Cuando llueve, el agua penetra las capas de tierra y de basura y reacciona con las substancias orgánicas e inorgánicas disolviéndolas. Naturalmente, hay también presente muchos otros fluidos que vienen de los desechos domésticos tales como pinturas, cerveza, aceites, detergentes, muchos productos químicos diferentes de medicamentos, etc. Esta mezcla o lixiviado altamente contaminante llega al fondo, y ahí es succionado por las tuberías perforadas y conducido a la planta de tratamiento y descontaminado antes de ser descargado a una corriente de agua. La materia sólida remanente es colocada nuevamente en el vertedero.

Este es un procedimiento efectivo, sin embargo, las láminas de HDPE no son ciento por ciento impermeables porque con el tiempo pierden sus características y se producen fisuras que permiten al lixiviado alcanzar la capa de arcilla, y, si llega a haber fracturas en ésta, existe el peligro de que el lixiviado alcance el acuífero.

Por que se degrada el HDPE? Porque los productos químicos del lixiviado, por ejemplo alcohol, vinagre y muchos otros lo atacan. Por otro lado, existen también fuerzas mecánicas que actúan debido al peso de la basura y a sus movimientos.

Figura 2 Esquema de un vertedero
Adaptado de Munier, N (2006) Handbook on Urban Sustainability – Springer – Dordrecht

Se puede ver entonces en este breve análisis que los vertederos no constituyen una forma eficiente de almacenaje de residuos, dado que no sólo ocupan espacios muy valiosos sino porque también contaminan los terrenos tanto en su parte inferior como superior.

¿Cuál es entonces la alternativa?

Mucha gente piensa que la mejor solución es incinerar los residuos domésticos, y algunos países como Suiza han prohibido la construcción de nuevos vertederos de residuos. Entonces, ¿es ésta la solución?

Realmente, no. Las plantas de incineración son no sólo muy costosas sino que también presentan desventajas, tales como:

•  Tal como sucede con los vertederos, nadie quiere un incinerador de residuos cerca, de manera tal que debe encontrarse una localización más o menos remota para los mismos, sin embargo esto no es sencillo. La planta de incineración debe estar estratégicamente situada a fin de no incurrir en costos de transporte demasiado elevados. Más importante es aun elegir una localización que considere los vientos prevalecientes en la zona, porque naturalmente, nadie quiere recibir ni los olores ni los humos. Este es un problema serio, considerando que la que podría ser una situación ventajosa para una ciudad desde el punto de vista de los vientos, puede ser desventajosa para otra.

•  El principal problema de los incineradores de residuos es que bajo ciertas circunstancias el humo de descarga puede contener sustancias cancerigenas tales como dioxinas y furanos.

•  Recordar que es necesario también encontrar un lugar para depositar una considerable cantidad de cenizas que produce la combustión.

¿Existen entonces otras soluciones?

Por supuesto no estamos considerando prácticas aberrantes, tal como la que empleaba la ciudad de Nueva York, que en el pasado arrojaba al océano en forma diaria miles de toneladas de basura

Desde que esta práctica fue abandonada, esta ciudad debe enviar en forma diaria largos trenes cargados de basura a otro estado para que sean ahí almacenada, a un alto costo por supuesto, ya que la ciudad no tiene lugar para nuevos vertederos.

Entonces, ¿Cuál es la solución, si es que existe alguna?

Si, existe una solución que es a la vez eficiente y sencilla. Y consiste en que la población consuma menos y que produzca menos basura. En realidad hay una jerarquía de medidas que pueden adoptarse para disminuir la cantidad de basura a prácticamente cero, al menos en forma teórica.

La jerarquía es, en orden de importancia, la siguiente:

  • Reducir
  • Reusar
  • Recobrar
  • Reciclar

Reducir

que es la medida más importante, consiste en consumir menos de todo. Por ejemplo:

•  La gente debería comprar a granel productos como harina, frutas secas, cereales, y miles de otros productos más, en lugar de pagar por un envase lujoso, tan inútil como costoso. Esto no es nada utópico; hay actualmente cientos de lugares que venden alimentos a granel. Con esto se reduce el consumo de papel, cartón y plásticos.

•  Debería prohibirse el empleo de las bolsas de plástico en los supermercados, como se hace desde años en Irlanda, donde los compradores usan sus propias canastas, bolsas de papel reciclado o de tela. Solamente con este procedimiento tan simple se impide que millones de bolsas de plástico que son no degradables llenen los vertederos, consumiendo miles de metros cúbicos de espacio

•  Reducir la cantidad de basura que se coloca en la acera para su recolección, mediante la clasificación de las diferentes clases de residuos, es decir papel, vidrio, metales, etc. Hay procedimientos que pueden aplicarse para obligar a la población a efectuar esta separación, como por ejemplo cobrar un cierto monto unitario por la recolección de basura. Obviamente una casa tratara de reducir al mínimo este peso para reducir sus gastos de recolección, y al mismo tiempo se tomara el trabajo de separar todo aquello que es reusable y reciclable, y por los cuales no debe pagar por peso para su recolección.

Reusar

otro procedimiento muy importante. Como ejemplos se tienen:

•  Extender la vida de artículos en desuso o viejos tales como ropa, juguetes, equipos eléctricos, aparatos para la cocina y el jardín, herramientas en buen estado, etc., donándolos a instituciones de caridad. Recordar que lo que es una basura para algunas personas puede ser un tesoro para otras.

•  Hay muchas cosas que pueden reusarse; por ejemplo una gran cadena de cafeterías dona diariamente miles de kilos de borra de café que se emplea como un fertilizante muy efectivo.

•  Las plantas de tratamientos de líquidos residuales pueden tratar los barros o sólidos, para ser usados como fertilizante, en tanto que muchas fábricas y hoteles usan y reusan cientos de veces la misma cantidad de agua después que ha sido propiamente tratada.

•  Hay sistemas domésticos que se pueden emplear para reciclar aguas negras, tratarlas y reusarlas en forma indefinida en los baños y para riego. La ciudad de Windhoek en Namibia, reusa el cien por ciento de sus aguas negras como agua potable.

Recobrar

puede llevarse a cabo como en estos ejemplos:

•  Recobrando partes de productos en desuso, por ejemplo recuperar plásticos y acero de las cubiertas usadas de automóviles, alambres de elásticos para camas, plásticos y metales de automóviles, alambre de cobre de los motores eléctricos de artefactos de cocina y de taller, etc.

Como ejemplo de esta factibilidad, se tiene que la enorme compañía Dupont recobra los materiales constitutivos de las alfombras usadas para usarlos en otras nuevas.

Reciclado

que involucra recoger muchas ítems que propiamente tratados y transformados pueden usarse nuevamente en el mismo producto original tales como las latas de aluminio, botellas y papel.

Muchos plásticos no pueden ser reciclados a sus constituyentes originales (es decir hidrocarburos) porque son producto de transformaciones irreversibles, sin embargo pueden procesarse para obtener productos útiles. Uno de ellos son las bolsas plásticas de los supermercados que pueden reprocesarse por ejemplo en muebles para el jardín. Importante como es, una parte significativa del reciclado se alimenta del exceso de consumo tales como miles de toneladas de papel de periódicos, de revistas de lujo y de propaganda escrita, tal como la que reparte el correo y que nadie lee.

La ventaja del reciclaje es que, normalmente, producir un producto nuevo a partir de materia prima proveniente de otro usado, es mucho más económico desde el punto de vista energético que usar materia prima virgen. Esto se aplica a las latas de aluminio, a las botellas de vidrio y a cierta clase de plásticos como las botellas PET (tereftalato de polietileno), que se emplean para bebidas gaseosas.

La huella ecológica

¿Existe alguna manera en que podamos medir el progreso que ha hecho una ciudad usando estos procedimientos?

Si, lo hay.

Para medir la reducción podemos tomar varios caminos:

  • Contabilizando la cantidad de basura que va al vertedero, que se mide usualmente en kilos por persona y por año. Un conteo anual puede revelar cual es la tendencia.
  • Si se aplica la política que se comento sobre la prohibición de usar bolsas de plástico en los supermercados, las mismas entidades comerciales pueden suministrar un valor bastante exacto de los millones de bolsas que han dejado de comprar, y de aquí calcular la cantidad de hidrocarburos ahorrados, y la cantidad de espacio ganado en el vertedero
  • Lo mismo sucede con las compras a granel.

Los precios de los productos disminuirán ya que no hay necesidad de usar envases ni embalajes costosos. Al mismo tiempo la industria química puede informar acerca de la reducción, expresada en miles de toneladas de tinta que no se usan más.

  • Los resultados de las campañas para reducir el consumo de agua pueden medirse y computarse fácilmente y por diferentes caminos, por ejemplo considerando la variación de los niveles de agua en los embalses que alimentan de agua a la ciudad, y también por supuesto, mediante los contadores instalados en los domicilios por la compañía que suministra el servicios de agua potable. Generalmente en todas las ciudades hay una ingente cantidad de agua que se pierde por rotura de los conductos. Conociendo la cantidad entregada por la planta de tratamiento y la cantidad consumida por los hogares y las industrias, es posible computar esta enorme perdida y tomar medidas adecuadas.

El reuso se mide también por diferentes medios, por ejemplo:

  • Computando la cantidad de agua usada y su tendencia
  • Visitando los negocios que venden productos usados.
  • Por la cantidad de ventas de artículos usados que se publicita en garajes, ferias y patios.

El recupero puede medirse por:

  • Obteniendo informacion de por ejemplo los fabricantes de automóviles, quienes en algunos países tienen la obligación legal de recobrar una cierta cantidad de componentes de los autos de su marca que van a desguace.
  • Visitando los lugares que almacenan autos que están listo para ser enviados a las acerías, y de los cuales mucha gente extrae partes para usar en sus propios vehículos.
  • Obteniendo informacion de los compradores de metales de elementos de desguace o inservibles, relativa a la cantidad de toneladas de acero, bronce, aluminio, etc., que compran.

El reciclado es probablemente el indicador más fácil de obtener, dado que hay estadísticas desde hace muchos años sobre las cantidades de aluminio, papel, plásticos, neumáticos o cubiertas, etc., que una ciudad recicla.

Sin embargo, es muy difícil obtener un indicador compuesto para preparar un índice de cuanto una ciudad esta consumiendo en todo concepto, especialmente cuando se considera de que ninguna ciudad puede subsistir con lo que se produce dentro de la misma o de la región que la rodea, e incluso de su área metropolitana. Una ciudad necesita importar diferentes cosas para alimentos, vestimenta, industria, construcción, etc.

Hay sin embargo, una medida que indica cuanto necesita una ciudad para sobrevivir considerando toda clase de importaciones e ingresos.

¿Cómo es posible hacerlo considerando las muchas diferentes unidades de medida?

Mediante un concepto denominado ‘Huella Ecológica', desarrollado por Mathis Wackernagel y William Rees (Wackernagel, 1996).

Este enfoque usa un concepto muy simple pero muy poderoso: Se expresa determinando cuantas hectáreas necesita una persona para vivir. No estamos aquí hablando del espacio físico que él o ella ocupan en su vivienda, dado que este es solo un componente del concepto total; necesitamos conocer como computar el todo.

Simplemente para clarificar este concepto, consideremos la compra de pan, y la siguiente secuencia:

  1. Una persona compra pan en la panadería, pero para hacerlo, ocupa un cierto espacio de calles o aceras para caminar o conducir desde su casa hasta la panadería
  2. La panadería ocupa un cierto espacio físico medido en m2 para preparar la masa y cocinar el pan, y además un área para venderlo.
  3. El panadero necesita comprar la necesaria cantidad de harina por lo cual el o ella usan espacio físico en una carretera para ir con su camión hasta el molino harinero.
  4. El molino, necesita un cierto espacio físico para moler y procesar el trigo y para almacenar la harina y embolsarla
  5. A su vez, el molino también usa espacio físico en la carretera para que sus camiones vayan hasta la plantación para comprar el trigo
  6. El labrador ocupa por supuesto cientos de hectáreas para sembrar y cosechar el trigo
  7. A su vez, también usa espacio físico para ir a comprar las semillas, el fertilizante y las maquinarias que necesitan que a su vez necesitan espacio para ser construidas………..y así sucesivamente.

Cuando se contabilizan todos estos espacios físicos y después de cálculos complejos uno obtiene un valor de cuando espacio, medido en hectáreas se necesita para una población determinada, y de aquí, el valor per capita.

Por supuesto, este razonamiento se aplica a muchas otras actividades tal como el viaje al trabajo (necesidad de usar espacio en carreteras y autopistas, lugares para estacionar, espacio en la oficina), espacio en restaurantes, espacio que ocupan las tiendas, etc.

El valor final es sorprendente. El área promedio que una persona necesita, computada por Wackernagel y Rees in 1996, es de 1,8 hectáreas.

Naturalmente, inmediatamente uno piensa que, “conociendo la cantidad de gente que habita el planeta hoy, ¿cuantas hectáreas se necesitan, y sobretodo, las tenemos?”

Este concepto de la cantidad necesaria de hectáreas se llama la ‘huella ecológica' y el valor de 1,8 hectáreas por persona se denomina ‘umbral', que, cuando se excede traerá beneficios desiguales a países ricos y pobres.

Al presente, y dado que muchos países tienen una huella ecológica muchas veces superior al umbral, el planeta sería no sostenible si toda la gente tuviera acceso a los altos valores existentes en los países desarrollados. En otras palabras, en estas circunstanciase se excedería la capacidad de sustentación del planeta.

Observar la siguiente Tabla

Resultados para 2002

 

Población (millones)

Huella Ecológica (global ha/cap)

Capacidad biológica (global ha/cap)

Déficit ecológico (-) o reserva (+)

(global ha/cap)

MUNDO

6,225.0

2.2

1.8

-0.4

Argentina

38.0

2.2

6.7

+4.5

Australia

19.5

7.0

11.3

+4.3

Brasil

176.3

2.1

10.1

+8.0

Canadá

31.3

7.5

14.3

+6.5

China

1,302.3

1.6

0.8

-0.8

Egipto

70.5

1.4

0.5

-0.9

Francia

59.8

5.6

3.2

-2.4

Alemania

82.4

4.4

1.8

-2.6

India

1,049.5

0.7

0.4

-0.4

Indonesia

217.1

1.0

1.0

-0.2

Italia

57.5

4.0

1.1

-2.9

Japón

127.5

4.3

0.8

-3.6

República de Korea

47.4

4.3

0.6

-3.8

México

102.0

2.4

1.7

-0.7

Holanda

16.1

4.4

0.8

-3.6

Pakistán

149.9

0.6

0.4

-0.2

Filipinas

78.6

1.0

0.6

-0.5

Rusia

144.1

4.4

7.0

+2.6

Suecia

8.9

5.5

9.8

+4.3

Tailandia

62.2

1.4

1.0

-0.5

Inglaterra

59.1

5.4

1.5

-3.9

EE.UU.

291.0

9.7

4.7

-5.1


Adaptada con permiso de Mathis Wackernagel

Como puede verse, los países industrializados están muchas veces sobre este umbral. La consecuencia lógica es que los países ricos usan más que lo que les corresponde de la tierra disponible. Compare por ejemplo a Estados Unidos con una huella ecológica de 9,7 hectáreas per capita con países ricos como Suecia con 5,5, o Francia con 5,6 o con Alemania con 4,4.
Ni que decirlo, si la comparación se hace con países pobres o en vías de desarrollo, la diferencia es enorme. Fíjese por ejemplo las Islas Filipinas con una huella ecológica de 1, esto es 9,7 veces menor que en los Estados Unidos!!!
Si se compara con Pakistán por ejemplo, que tiene una huella ecológica de 0,6, significa que una persona paquistaní usa 16 veces menos tierra que una que vive en los Estados Unidos.

Ahora viene la otra pregunta: ¿Qué pasaría si cada habitante de la tierra usara la misma cantidad de tierra que usa un ciudadano de los Estados Unidos?
Simple. De acuerdo a Wackernagel y Rees, se necesitarían CUATRO planetas adicionales…..En otras palabras, el planeta no SERIA SUSTENTABLE.

Aplicando este concepto a las ciudades, en 1995 el especialista de sustentabilidad urbana Herbert Girardot (London, 2004), estimó que la huella ecológica de la ciudad de Londres era 125 veces el área de la ciudad en sí misma. En otras palabras, para funcionar, Londres necesita del total de la superficie de tierra productiva de Inglaterra, a fin de proveer los recursos que emplea la ciudad y para deshacerse de los contaminantes y basura.

Podemos apreciar de acuerdo a estas cifras tan sorprendentes que es posible medir cuantos recursos necesita consumir una ciudad, por medio del cómputo de su huella ecológica, la cual naturalmente, mientras más pequeña sea mejor. Cuando una ciudad corta su dependencia, aunque no totalmente por supuesto, en la importación de productos cuyo volumen puede reducirse, consumiendo menos energía eléctrica que es producida quizás a cientos de kilómetros, enviando menos basura a los vertederos que están fuera de su ejido, es evidente que la ciudad está haciendo progresos hacia su sostenibilidad

 

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Comentarios:

pablordm dijo: Estimados amigos TA

Este cuaderno plantea una cuestión de indiscutible importancia respecto de nuestra subsistencia a futuro, pero con acciones urgentes hoy...

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Referencias:

London – Greater London Authority (2004)
Title: Sustainable development - London 's ecological footprint


Munier, N. (2006) “Handbook on Urban Sustainability” – Springer,
Dordrecht , The Netherlands

Wackernagel, M., et al (1996). “An ecological footprint : Reducing human impact on Earth”. New Society Publishers, Gabriola Island , B.C., Canada.


Archivos relacionados:

Cuaderno Nº1, “Empleo de las técnicas de planeamiento”
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Producción Original TodoArquitectura

Nolberto Munier
Consultor en planeamiento estratégico urbano. Obtuvo su título de ingeniero en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Se ha dedicado al estudio de las ciudades, a su crecimiento económico y ajustado a la perspectiva de un desarrollo sostenible. Ha publicado varios libros en ingles sobre estos temas; asimismo, ha desarrollado herramientas para la selección de proyectos y planes urbanos sujetos a restricciones monetarias y de otros tipos, corrientes en estos estudios, y cuyas aplicaciones prácticas reales se enuncian en este trabajo.

 

Referencias:

London – Greater London Authority (2004)
Title: Sustainable development - London 's ecological footprint


Munier, N. (2006) “Handbook on Urban Sustainability” – Springer,
Dordrecht , The Netherlands

Wackernagel, M., et al (1996). “An ecological footprint : Reducing human impact on Earth”. New Society Publishers, Gabriola Island , B.C., Canada.